Control de la diabetes

Control de la diabetes

La diabetes es un trastorno del metabolismo, en el cual el cuerpo es incapaz de regular correctamente sus niveles de glucosa en sangre. La glucosa, un tipo de azúcar sencillo, proviene de los carbohidratos que ingiere. El organismo sintetiza y almacena la glucosa, que luego utiliza como una fuente principal de energía. Para que la glucosa llegue a las células, debe estar presente una hormona que se produce en el páncreas, la insulina. En las personas con diabetes, el páncreas produce poca o ninguna insulina, o las células del cuerpo no responden a la insulina que produce. Como consecuencia, la glucosa no puede llegar a las células del cuerpo y los niveles de glucosa en la sangre se elevan. Con el tiempo, los niveles altos de azúcar en sangre dañan muchos órganos del cuerpo.

Algunos factores pueden aumentar el riesgo de desarrollar diabetes. Las personas que tienen parientes cercanos con diabetes y las personas con exceso de peso tienen más posibilidades de desarrollar diabetes. Además, el riesgo de diabetes aumenta en algunos grupos étnicos, como las personas afroamericanas, latinoamericanas o los nativos americanos. Otros factores que podrían incrementar el riesgo de diabetes incluyen la hipertensión y la hiperlipidemia (colesterol alto).

Los síntomas de los niveles de azúcar elevados incluyen mayor sed y ganas de orinar, visión borrosa, fatiga y pérdida de peso. En algunas personas, los niveles elevados de azúcar en sangre pueden provocar infecciones recurrentes, incluyendo infección del tracto urinario, infección vaginal por hongos o infecciones de la piel. Sin embargo, es posible que muchas personas con diabetes no hayan experimentado síntomas durante varios años. Por este motivo, se recomienda que todos los adultos mayores de 45 años se hagan pruebas de diabetes cada tres años.

Las personas con diabetes corren el riesgo de sufrir complicaciones que pueden afectar a los ojos, los riñones, los nervios y el sistema circulatorio. Para tratar la diabetes es necesario que cada paciente establezca unos objetivos en su tratamiento, tales como regular el nivel de azúcar en la sangre, controlar el peso y cambiar la dieta y el estilo de vida. Un tratamiento integral de la diabetes requiere un enfoque de equipo que involucre a los pacientes y proveedores de atención médica, entre los que debe haber endocrinólogos, un educador especialista en diabetes, un nutricionista, un oftalmólogo y un podólogo.

Si necesita un referido a un médico de Northern Nevada Medical Center, llame a nuestro servicio gratuito de referidos médicos al 775-356-6662.

Retinopatía diabética

La retinopatía diabética hace referencia a un conjunto de problemas oculares que las personas con diabetes pueden padecer como complicación de la enfermedad y que pueden provocar pérdida grave de visión e incluso ceguera. La forma más común de problemas oculares es la retinopatía diabética. La retinopatía diabética es una causa importante de ceguera en adultos y casi la mitad de las personas con diabetes desarrollarán algún grado de esta enfermedad a lo largo de su vida. Está originada por cambios en los vasos sanguíneos de la retina y puede provocar ceguera.

Si padece diabetes, debería revisar sus ojos al menos una vez al año. Durante el examen se deben dilatar las pupilas, para que el oftalmólogo pueda ver con más claridad el interior del ojo a fin de detectar signos de la enfermedad.

La retinopatía diabética se puede tratar. Su oftalmólogo podría sugerirle la cirugía ocular con láser, que se ha demostrado que reduce el riesgo de pérdida de visión grave.

Cuidado de los pies en personas diabéticas

Las úlceras en los pies son una complicación comúnmente derivada de la diabetes que exige un tratamiento muy costoso y que puede prevenirse mediante un autoexamen y el cuidado adecuado de los pies. Si no se las trata, las úlceras en los pies pueden derivar en infecciones, gangrena y, en algunos casos, amputación de la extremidad inferior.

El Centro de Cuidado de Heridas en Northern Nevada Medical Center ofrece un tratamiento integral y especializado para heridas problemáticas.

Las amputaciones producidas por la diabetes representan el 51 por ciento de todas las amputaciones en los Estados Unidos. Con mayor frecuencia, las úlceras en los pies son el resultado de traumatismos menores y la no cicatrización de la herida. Debido a los problemas circulatorios y a los daños en los nervios de los pies, las personas con diabetes son más propensas a desarrollar infecciones derivadas de heridas pequeñas en los pies. Por este motivo, las personas con diabetes deben tratar sus pies con especial cuidado. Siguiendo unos sencillos consejos para el cuidado de los pies, las personas con diabetes pueden reducir notablemente el riesgo de amputación y llevar una vida activa y saludable.

Los pacientes con diabetes deberían seguir los pasos a continuación para prevenir las úlceras en los pies:

Todos los días

  • Compruebe si hay cortes, llagas, ampollas o zonas irritadas en los pies. Si hay algo que le preocupa, visite a su podólogo o internista.
  • Lávese y séquese los pies, especialmente entre los dedos.
  • Proteja los pies de temperaturas extremadamente cálidas o frías.
  • Evite caminar descalzo.

Cuando tenga que cortar las uñas de los pies

  • Corte las uñas rectas y solo si puede ver bien.
  • Si no puede ver bien o si las uñas de los pies son gruesas o amarillentas, visite a un podólogo.
  • No corte las esquinas de las uñas.
  • No corte las durezas o callos.

Cuando visite a su médico, pídale que:

  • Examine sus pies descalzos en cada visita. Como recordatorio, quítese los zapatos y los calcetines.
  • Revise si tiene sensibilidad y pulso en los pies al menos una vez al año.
  • Le enseñe cómo debe cuidar sus pies.

Si necesita un referido a un médico de Northern Nevada Medical Center, llame a nuestro servicio gratuito de referidos médicos al 775-356-6662.