Reemplazo total de rodilla por dos

13 de marzo de 2019

Randy Woldberg tuvo una experiencia tan buena con su primer reemplazo de rodilla que sabía dónde hacerse el segundo.

Tras años de confiar más en su rodilla izquierda debido a una lesión en la rodilla derecha, Randy Woldberg comenzó a sentir dolor y supo que era cuestión de tiempo antes de tener que tomar medidas. Intentó algunas opciones de tratamiento distintas, que le ayudaron a ganar algo de tiempo. Pero cuando empezó a tener dificultades para subir y bajar las escaleras y caminar en el campo de golf, comenzó a buscar opciones quirúrgicas. Mientras hacía una búsqueda por Internet, encontró un tipo de reemplazo de rodilla personalizado que se realiza a partir de las imágenes de tomografías computarizadas y un modelo 3D de su propia rodilla. El implante también mantendría la alineación de la articulación y sería menos voluminoso que los modelos estándar. Estaba intrigado y programó una cita con el cirujano ortopédico Christopher Dolan, MD, un médico local que se capacitó en el uso de ese dispositivo particular.

"Al minuto de haber conocido al Dr. Dolan, me sentí muy cómodo", expresa Woldberg. "Analizamos el deterioro de ambas rodillas y el hecho de que la derecha estaba en peores condiciones, según las imágenes, pero el dolor era mayor en la izquierda. Acordamos hacer el reemplazo de la rodilla izquierda primero y que la cirugía se haría en Northern Nevada Medical Center".

Conozca más sobre la cirugía ortopédica en NNMC >

No solo un paciente, sino una persona

Woldberg explica que desde el momento que comenzó el proceso prequirúrgico hasta después de la cirugía, no tuvo palabras para describir su maravillosa experiencia como paciente. "Cada persona con la que me crucé fue atenta, profesional y amable. Respondieron todas mis preguntas y no tuve que esperar para nada. El proceso fue sin inconvenientes y todas las personas que estaban en el quirófano se presentaron. Fue una experiencia muy placentera", dice. "Incluso cuando desperté en la recuperación, había alguien allí que respondió mis preguntas. Nunca me sentí solo ni olvidado. Estuvieron atentos a mis necesidades, y para ellas no fui un paciente, sino una persona".

Los fisioterapeutas vinieron a controlar a Woldberg y le hicieron poner de pie y caminar con su rodilla nueva. "Destacaron la importancia del movimiento, de no dejar de moverme y de hacer todos los ejercicios que me dieron", manifiesta Woldberg. Le dieron el alta al día siguiente y comenzó a hacer fisioterapia tres veces por semana. "A las dos semanas volví a trabajar; mi rodilla estaba excelente", recuerda. "También volví a jugar al golf mucho antes del control de los tres meses".

Un sentimiento acogedor

Un año después, Woldberg volvió al Dr. Dolan para la misma cirugía en su rodilla derecha, y tuvo otra excelente experiencia. "Reconocí a los mismos profesionales de enfermería y personal médico del año anterior", expresa. "Es un sentimiento acogedor porque las mismas personas siguen trabajando aquí. Pueden conseguir fácilmente empleo en otro lugar, pero están aquí para quedarse, y uno lo nota en su forma de trabajar".

Caminar 18 hoyos ya no es un problema para Woldberg, y tampoco lo es subir o bajar las escaleras o hacer yoga. "Tengo un rango de movimiento completo y siento que no hay nada que no pueda hacer. Hasta puedo hacer la postura de paloma de yoga, que antes me resultaba imposible por el dolor", dice. "Mis amigos saben lo que atravesé y no dirían que tuve una cirugía. Si tuviese que someterme a otro procedimiento, buscaría un médico en Northern Nevada Medical Center para realizar allí el procedimiento. Para ellos, la atención es personal y se nota. No son solo un hospital. Nos hacen sentir parte de la comunidad y eso es bastante difícil de lograr".